El
Diablo derecho
Materialismo. Oscuridad. Lo físico, sus placeres y
sus trampas. Fuerza vital. Poder destructivo. Tentaciones.
Dependencia, esclavitud.
El
Diablo invertido
Perversión, vicio, maldad, deslealtad, oscuridad.
Corrupción, bajeza, crueldad, esclavitud, materialismo.
Promiscuidad, falta de moral.
Significado general de El Diablo
El
Diablo es símbolo del mal en todas sus facetas, lo bestial y
oscuro del ser humano, lo inconfesable, lo que alimenta el odio y
las bajas pasiones. Indica animalidad, intensa fuerza sexual,
ataduras, pasión, dependencia, tentación, orgullo, trampa, vicios.
Se refiere a lo material en el tema que se consulta.
El Diablo es la parte oscura que todos llevamos
dentro, nuestra sombra, la tentación que mide la nobleza de todo
ser humano, manipulado como Adán y Eva, encadenado por los
excesos, bajas pasiones, instintos y deseos materiales. Su
dimensión es lo físico, lo denso, y da la espalda a los valores
espirituales y morales. Pero El Diablo no es tan poderoso como
parece y podemos vencerlo si somos conscientes de nuestro poder
interior y estamos atentos para no ceder ante esa parte sombría de
nosotros mismos.
Esta carta en una consulta puede destacar una
fuerte vitalidad pero, al mismo tiempo, la influencia
materialista. Revela nuestra sombra y nuestras limitaciones. No
debe ser considerada una carta “mala”, pues en realidad no las
hay. Simplemente es lo que es: un reflejo de nuestra sombra
interior;
nuestras limitaciones (miedos, obsesiones, culpas), nuestro lado
pasional y animal.